Vista de instalación en Fundació Miró, Barcelona. 2021.
Mirar adentro es una investigación pictórica que gira el ojo hacia adentro en una especie de experiencia de trance meditativo, a la búsqueda del tipo de imágenes que naturalmente aparecen cuando el ojo está cerrado al mundo. Las imágenes resultantes contienen trazas de los efectos de los fotones sobre los párpados cerrados, y están rodeados de un naranja magmático que es el que uno ve al cerrar los ojos ante un foco de luz. El fuerte contraste de las formas coloreadas que flotan en este magma hace que estas parezcan latir o vibrar, y generan en el ojo una “herida” similar a la que deja el sol al mirarlo directamente, provocando una breve huella en la mirada del que las observa, y manteniéndose en su campo de visión durante unos segundos. Las pinturas se instalaron combinadas con piezas de madera pintadas que contribuían a crear una instalación hipnótica en la cual estos sutiles efectos de la retina podían sobredimensionarse y tomar el espacio.
Foto: Oriol Clavera