El mismo color tiene en dos lugares un carácter totalmente distinto, como si la misma cara te recordase a dos personas a la vez

Vista de instalación en Bombon Projects, Barcelona 2017

 

En esta exposición mi trabajo coexistía brevemente con aquellos de un olvidado pintor del siglo XX, Josep María de Sucre, en un intento de dibujar una conexión entre dos generaciones muy distantes de pintores. Una edición de cómic hecha específicamente para la exposición narraba algunos de los pasajes más legendarios de la vida de Josep María de Sucre. Las pinturas en la exposición jugaban con la capacidad del color de generar efectos hipnóticos y vibrantes, e iban acompañadas por una carta de colores en la cual se narraba el comportamiento que cada color tenía respecto al resto, y como su cercanía con otros les cambiaba.

Puerta del estudio. Óleo sobre madera, 190 x 150 cm. 2017
Por su desorbitada escala, la crisis de la materia resulta incomprensible. Óleo sobre tela, 195 x 145 cm. 2017
Lentos mantos, esquemas gloriosos, pequeñas navajas. Óleo sobre tela, 195 x 145 cm. 2017
La invisible vida de Josep María de Sucre. Tinta sobre papel, 100 x 70 cm. 2017